martes, 13 de enero de 2009

Tomar el agua bendita




El agua bendita es un sacramental que usa la Iglesia en muchas de sus ceremonias y pone a nuestra disposición como una ayuda para nuestra santificación y protección. El agua es uno de los cuatro elementos primordiales de los Antiguos y a ella está ligada naturalmente la idea de purificación. El agua, además, refresca y da vida. Sin ella ésta no sería posible sobre la Tierra. En el santo bautismo se nos recuerda la doble función del agua, hecha materia de este sacramento: lava el pecado original y da la nueva vida sobrenatural al alma. Por eso se la bendice solemnemente en la Vigilia de Pascua, que recuerda el paso de los hebreos por el Mar Rojo a pie enjuto, librándose de la esclavitud de Egipto y entrando en el camino hacia vida nueva en la tierra prometida.

El agua bendita, la que se usa como sacramental (que trae su origen del agua lustral de la Ley Mosaica, presente asimismo en otros ritos purificatorios de la Antigüedad), también es bendecida, aunque no con la solemnidad del agua destinada a la pila bautismal. Se exorciza primero para quitar de ella todo influjo maligno y se la sala un poco para significar la incorrupción. La sal que para ello se utiliza también es exorcizada y se la bendice. Las oraciones que trae el Rituale Romanum para bendecir el sacramental del agua (Ordo ad faciendam aquam benedictam) son bellas y dignas de ser meditadas.

La Iglesia usa el agua bendita para santificar las cosas creadas. No hay bendición en la que no se asperja con ella la persona, el ser o la cosa objeto de la misma. Con ella acompaña a los difuntos en su último viaje. También es una eficaz arma contra las insidias diabólicas. Cada domingo, antes de la misa mayor, se lleva a cabo la aspersión solemne del agua bendita, que comienza por la hermosa antífona Asperges me (en tiempo pascual Vidi aquam). El celebrante comienza tomándola él para sí y después recorre la nave de la iglesia rociando con el hisopo a los fieles congregados. Es una costumbre que, desgraciadamente, se ha enrarecido en nuestros templos.

También en cada iglesia, santuario u oratorio suele haber una pila de agua bendita a la entrada. El fiel que entra en el sagrado recinto, lo primero que debe hacer es acercarse a tomarla con las yemas de los dedos y signarse. Existe un díptico latino que sirve para acompañar este gesto y es muy significativo:


Haec aqua benedicta
sit nobis salus et vita


(Que esta agua bendecida
Nos dé salvación y vida)

Es recomendable que en cada hogar haya también una pequeña pila de agua bendita para que nos acostumbremos a tomarla antes de iniciar nuestra jornada, al salir de casa y regresar. El agua se puede obtener pidiéndola en la parroquia o que nos la bendiga algún sacerdote. De preferencia sería aconsejable asistir a su bendición, con los exorcismos y plegarias, lo que constituye una magnífica catequesis. Si vemos que se va agotando el agua bendita que tenemos en casa, basta añadir de a pocos una cantidad que sea menos de la mitad de lo que nos queda del agua bendita original para que todo quede bendecido. Sin embargo, a no ser en caso de necesidad, es mejor pedirla nueva cada vez.

No dejemos la saludable costumbre de emplear el agua bendita en nuestras acciones principales. Es un auxilio muy fácil que la Iglesia pone a nuestra disposición.


9 comentarios:

Miserere dijo...

Estupendo blog. Leerlo es bálsamo en este mundo que nos ha tocado vivir.

Es una pena como el uso del auga bendita se va olvidando. En la mayoría de las iglesias de nueva construcción ni siquiera existe lugar benditero para ofrecela a los fieles.

Se ha perdido el significado de su uso y se desconoce el proceso de bendición... lo que ahce que se menosprecie su uso o se crea que es una superstición más.

Señor danos de tu agua de vida eterna.

Kike dijo...

Disculpe la ignorancia: cuando habla de "tomar" el agua bendita, ¿se refiere a beberla? Es una duda que siempre tuve.

Anónimo dijo...

Querría saber si es estrictamente necesario que se le añada sal, y que ésta esté bendecida, así como si la fórmula de la bendición es también un requisito. Digo esto porque algunas veces en las que he llevado botellas a bendecir, el sacerdote se limitó a hacer la Señal de la Cruz sobre ellas y no había oído mencionar nunca el detalle de la sal.

Y aprovechando esto, pongo una recomendación de San Josemaría Escrivá, citando a Sta. Teresa de Jesús:

572.- Me dices que por qué te recomiendo siempre, con tanto empeño, el uso diario del agua bendita. -Muchas razones te podría dar. Te bastará, de seguro, esta de la Santa de Avila: "De ninguna cosa huyen más los demonios, para no tornar, que del agua bendita".

Ale dijo...

Claro que el agua bendita se puede tomar; sólo basta un pequeño sorbo una vez al día, si así lo queremos. También se la puede usar para tomar medicamentos o cuando nos encontramos enfermos.

Camila dijo...

Si bien no soy muy religios, estoy en pareja con una persona que si lo es, por eso me interesa saber de las distintas tradiciones. Justamente nos estamos por ir de vacaciones por primera vez juntos y por eso estamos buscando oferta de hoteles en ixtapa zihuatanejo por despegar.com

Kike dijo...

Para ser troll se necesita un poco más de imaginación, señorita.

Anónimo dijo...

Como se nota lo vacio de sus textos y opiniones. Vaya que se han alejado del MENSAJE ORIGINAL de Jesucristo, por favor enfoquen su atencion en EL, en su evangelio de salvacion, El es el camino, la verdad y la vida. Empiecen por analizar este versiculo

alfredo halcón dijo...

Muy bueno tu blog, me ha sacado de muchas dudas, te felicito ampliamente, mil gracias !

carlos andres dijo...

es verdad que si se bebe el agua bendita esta no solo horroriza y ahuyenta a satanas y sus demonios sino que ademas esta tiene la capacidad de santificarnos y protegernos y nos acerca mas a Dios y nos aleja del pecado ¿es eso verdad? pregunto yo ahora tengo otra pregunta muy importante al beber agua bendita esta limpiara mis pecados y me hara un hombre digno y agradable a Dios como siempre lo he querido muchas gracias y espero respuesta.